Sala de arte Mackenna | LIBERTAD
16049
page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,page,page-id-16049,page-child,parent-pageid-15758,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-13.0,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.4,vc_responsive

LIBERTAD

Sentirse libre y ejercer la libertad constituye para todos los seres humanos el corazón de su propia existencia.

 

Ser libre posee un carácter innegable, dicho sentido de verdad sobre su propia naturaleza no puede ser eliminada, eso explica que el ser humano al sentir que pierde su libertad comienza a exigirla desesperadamente.

 

La libertad posee distintas dimensiones, como tanta diversidad de personas viven en todo el mundo, un abanico de distintas luces y tonalidades es la libertad.

 

La esencia del valor universal de la libertad tiene la capacidad de determinar las acciones humanas, por esto; ese mismo actuar humano a veces sobrepasa el bien y toca el mal.

 

Si el ser libre es el deseo íntimo, universal y transversal del ser humano jamás estará dispuesto a ser subyugado, pero tampoco debe subyugar a otros.

 

Pero la verdadera riqueza de este valor universal humano creemos está en su mundo interior y exterior que aunque contenga dos partes diferentes, una no niega a la otra sino que funciona de manera independiente y maravillosa.

 

Los humanos olvidamos que el uso equivocado del ejercicio de la libertad provocará daños (muertes, contaminación, deforestación entre otros) y por ello solemos lamentarnos cuando ya es muy tarde para impedir perjuicios.

 

Actualmente se ha comenzado a aplicar la libertad a otras especies animales y vegetales. Esta idea está en plena discusión actualmente, ya que el ser humano discute consigo mismo si puede alimentarse exclusivamente de vegetales y dejar vivir al resto de las especies animales, otorgando con esta acción trozos de libertad también a ellos.

 

Otra idea central del corazón de la libertad es que el ser humano es libre solo según la circunstancia que lo circunda.

Si a cada humano su libertad es según su propia circunstancia, entonces cada humano es dueño de una libertad personal y única, genuina valiosa sea cual sea su mundo externo o libertad exterior ya que su mundo interno o libertad interna permanecerá intacta e insondable, donde nada ni nadie podrá tocarla, dañarla o afectarla.

 

Uno de los ejemplos del ejercicio de ser libre es el arte, provoca instantes de felicidad y satisfacción inigualable para el ser humano sin importar épocas, origen o experiencias de vida.

 

Sala de Arte Mackenna abre sus puertas a la selección de obras realizadas por los internos del Taller de Pintura del Centro Penitenciario de Colina I porque cree en el valor más íntimo de la libertad cualquiera sea su dimensión para expresar por si misma ese íntimo sentimiento de felicidad reconocido por todos como libertad.

 

¿Qué íntimo sentir motivó a la estatua de la libertad a levantar su brazo con una antorcha encendida hacia el firmamento? La mirada fija de aquella estatua en un infinito indefinible, ¿Será esa estatua el sentido de la libertad y verdad? No lo sabemos todavía y quizá nunca lo sabremos.

 

Sea como sea el ejercicio artístico, su acto experiencial único, satisfactorio e invaluable es y será por siempre plenamente libre, aunque algunos digan que la libertad es una simple ilusión.

 

Los internos de Colina I han sido transformados en pintores, cada sesión del taller de pintura cambió su estado y circunstancia desde una libertad ilusoria a otra certera plasmada en un lienzo que los perpetuará para siempre.

Gisela Sanhueza
Especialista en Arte y Patrimonio