Sala de arte Mackenna | Panóptica Desnuda
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Panóptica Desnuda

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Lo panóptico, aquella mirada múltiple que veintidós artistas están dispuestos a brindar al espectador, dispone al público una enorme gama de miradas posibles sobre algo, ese algo es el cuerpo humano.

 

Lo panóptico es todo aquello pan que es posible de ser captado por la visión opsis que se vincula o refiere tikos, a un cuerpo. El paradigma usado para esta exposición nos devela todas las posibles señales que el ojo humano es capaz de ofrecer sobre el cuerpo.

 

Dicha visualización no es tan solo la percepción del barrido del ojo en la epidermis, la profundidad óptica también contiene en sí misma un cúmulo de significantes y significados que se enmarcan en aquello no visible, ni dicho, el campo de la emoción o ansiedades humanas. El ojo y la mente ciñen la superficie que nos cubre a todos para convertir al cuerpo en archivo y memoria de una o más vidas.

 

Los cuerpos como racimos de humanidad aunque sean desconocidos por nosotros forman parte de una misma raíz. El cuerpo crece en soledad, sin embargo coexiste con otros cuerpos, cargando cápsulas de tiempo. Los cuerpos cuentan sus propias historias más de lo que a veces logramos comprender.

 

El colectivo de artistas que han sido convocados a plasmar esas miradas nos abren caminos, despiertan y disponen ventanas al cuerpo desde nuestro inconsciente a nuestro consciente.

 

Galeno dijo una vez que la totalidad de las partes refiriéndose a nuestro cuerpo es la base del todo, aquello que nos hace vivir, morir y reproducirnos.

 

Lo corpóreo no es tan solo el objeto visible más conocido desde la época de los griegos, sino además nuestro único hogar, es un bien deseado pero también el hábitat del alma, esto último es lo que aún debemos aprender. El cerebro ha intentado dominar el cuerpo y para ello lo ha usado todo: prejuicios, ideologías, dogmas religiosos y el miedo, desde cubrir el cuerpo hasta anularlo.

Los artistas convocados darán cuenta de tantas miradas, las clásicas, modernas y posmodernas.

 

El cuerpo ha sido y continúa siendo medido en todas sus posibilidades, sentidos estéticos y belleza. Desde el pasado hasta hoy solo cambió el escenario de donde lo miramos, aunque sigue siendo el mismo.

 

La piel, muta y se adapta según la zona climática. Todas las pieles sin diferencia alguna, pasarán el umbral de la juventud, la vejez y la muerte; una muerte corporal incierta que se transforma en más vida.

 

Witold Gombrowicz dijo que lo único cierto de toda nuestra existencia es el sexo y la muerte: el primero da nueva vida y la segunda es aún desconocida pero todos sabemos que es real.

 

Panóptica abrirá el libro del cuerpo en toda su gama de realidad, virtud, goce estético, espiritualidad, placer y luz de esa piel desnuda hecha teorema y palabra poética.

 

La piel corporal de todas las obras expuestas estarán contigo desde ahora, ya que nadie mejor que tu piel puede dar cuenta de ti.

 

En esta exposición se contarán decenas de relatos, que esperamos se conecten con el espectador como páginas de un gran libro de vida que es tu propio libro y el mío.

 

Mientras recorras la exposición y sientas deseo de hacerlo, abraza tu cuerpo, muchos racimos de otros cuerpos han vivido tanto amor como dolor y cada magulladura recibida hasta en sus huesos los ha marcado para siempre: protege el tuyo, perdónate, abraza y ama; las calles están plagadas de cuerpos desnudos y doloridos.

 

Gisela Sanhueza
Especialista en Arte y Patrimonio