Sala de arte Mackenna | Venta de Arte 2019
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Venta de Arte 2019

EXPOSICIÓN 2/1/19

Para los estudios de la Historia del Arte en la pintura chilena, existen varias vertientes desde dónde los teóricos lanzan sus miradas. La pintura chilena con factura de mujer ha dejado profundas huellas en la escena artística nacional.

 

Tenemos el caso de la viajera inglesa María Graham, las hermanas pintoras Magdalena y Autora Mira, la pintora Celia Castro, la escultora Marta Colvin, la artífice de la piedra, muralista María Martner entre tantas otras.

 

Caso similar sucede con las influencias desde el exterior como Frida Kahlo, Sonia Delaunay, Natalia Goncharova, Liubov Popova, Camille Claudel, Louise Bougeois, Ana Mendieta, Yayoi Kusama, Tamara de Lempicka, Leonora Carrington, Helen Frankenthaler entre muchas más que incluso se han difundido muy tardíamente, luego de décadas de haber dejado de existir.

 

Últimamente hemos conocido de muchas artistas gracias al cine, arte audiovisual de amplia difusión contemporánea.

 

Creo que hay mucho todavía por buscar, observar y reflexionar sobre las obras con factura de mujer, sus improntas individuales, contextos de época y por sobre todo las herencias individuales y de contexto socio-familiar de que dan cuenta en Chile.

 

El influjo, estilos, modas y discursos sociales además de la presencia extranjera que marcó el derrotero de la pintura, se hace notar hasta el día de hoy en todas las generaciones de mujeres que hoy son activas en el arte en Chile.

Pero hay otros significantes valiosos en la pintura de las artistas, que también pone en circulación la literatura nacional, desde los primeros hispanos hasta nuestros poetas y narradores actuales, pero antes de ellos incluso esa poética territorial circulaba en Chile por sus cielos, vegetación y cuerpos de agua; el habla de los ancestros que vieron por primera vez la imagen de la mujer que era dueña de estas tierras americanas, sus rasgos y personalidad al igual que nuestro paisaje, pero en especial sus saberes artísticos en la orfebrería, cuero, textilería, uso de colorantes, pintura mística-facial y corporal, canto y poética enseñada a sus hijos desde el momento de nacer y en la crianza de sus nietos, nos dice que la mujer ha estado siempre hablando al mundo desde sus manos y espíritu.

 

El presente colectivo de mujeres artistas lleva desarrollando un cuerpo de obra desde hace varios años.

 

Motivadas a reunirse desde el sentido que su propio genero les indicó además la posibilidad de crear juntas en un Colectivo de mujeres, unidas en su vocación por el arte, fue conformando un camino de identificación único indisoluble.

 

El observador leerá cientos de discursos en estas obras, donde lo masculino dominante se haga presente, lo femenino busque su permanente andar, la frustración muchas veces constante, el dolor y el desgarro que significa nacer mujer, ser mujer y acompañar desde cerca o lejos a los hombres, serán sensaciones expuestas para el público y el dialogo. Háganles justicia.

 

Gisela Sanhueza
Especialista en Arte y Patrimonio